Una fotografía de una familia de Huesca se convierte en el icono del exilio español. Una de las caras de esta imagen es el pequeño Amadeo Gracia, quien ahora es una de las últimas voces que pueden explicar la vida como refugiado. Partiendo de esta fotografía, las memorias de Amadeo y de otros testigos nos conducen desde España a Francia, el viaje que miles de españoles estuvieron obligados a hacer tras la derrota de la República en 1939.