Cuando una poco convencional pareja de Connecticut pide ayuda psiquiátrica sus vidas pierden el control. Allis y Charley someten a sus cuatro hijos a un aluvión diario de terapias. La familia, siguiendo el consejo del médico, graba sus peleas. Sus sobrecogedores diarios sonoros cuentan una historia de opresión, abuso y misoginia institucionalizada. Estas grabaciones fueron conservadas para ser descubiertas después de su muerte. La película utiliza este material junto a películas caseras para re-construir la batalla de una familia y hablar de los valores de la cultura americana de los sesenta.