A lo largo de sus cinco décadas de carrera, Ginger Baker ha sido uno de los baterías más influyentes e innovadores del rock. Ha tocado con todos, desde Eric Clapton y Johnny Rotten, a Max Roach y Fela Kuti. Detrás de su batería tenía el dominio absoluto, pero sin ella, su autodestrucción inducida por las drogas, incomodaba a familiares, amistades y miembros de la banda. Desde 1999 Baker vive en Sudáfrica bajo un exilio autoimpuesto, con su joven esposa y 39 caballos de polo. Pero a los 73 años, lejos de haberse calmado, sigue tan loco y travieso como siempre. ¡Cuidado con el Señor Baker! Clicka aquí para ver el tráiler