Los directores Germán Gutiérrez y Carmen García acusan al imperio de Coca-Cola, uno de los iconos estelares de América, de secuestrar, torturar y asesinar a sindicalistas que luchan para mejorar las condiciones de los trabajadores en Colombia, Guatemala y Turquía. Los cineastas siguen los pasos de dos abogados defensores de derechos sindicales, Daniel Kovalik y Ferry Collingsworth, y a un activista de la campaña Stop Killer Coke!, Ray Rogers, mientras intentan obligar a la gigantesca multinacional estadounidense fabricante de gaseosas a aceptar la responsabilidad en esta batalla jurídica y de Derechos Humanos. Ver tráiler