Una historia sobre miles de conejos salvajes que vivían en la «franja de la muerte» del Muro de Berlín. Era el enclave perfecto: cerrado pero seguro. Por desgracia, un día cayó el muro. Se trasladaron a Berlín Occidental y desde entonces viven allí en colonias, aprendiendo a vivir en el mundo libre, como nosotros, los ciudadanos de Europa del Este.