El terremoto de Sichuan se llevó 90.000 vidas y dejó 5 millones de personas sin hogar. Beichuan, una bonita población situada en un valle, fue arrasada por completo y casi cada familia perdió a un ser querido. Pero el milagro chino hizo posible la reconstrucción de una nueva ciudad en tan sólo tres años y lo que empezó como un viaje para superar la pérdida, confluyó con los sueños de una vida mejor. Los supervivientes nos hablan de una nueva generación de chinos llevados por el empuje incesante del progreso de la nación, violentamente desprendida de sus raíces y de su pasado. Clicka aquí para ver el tráiler