En Cuba hay dos verbos clave para avanzar en el día a día: inventar y resolver. Sandra prepara los ingredientes para resolver cómo cocinar un arroz congrí. Mientras tanto, Alexis construye uno de sus inventos. Ellos son de un barrio de La Habana, Guanabacoa, donde viven los ‘cubanos de moneda nacional y bicicleta’. No trabajan en ninguna empresa extranjera, no tienen contacto con el turismo ni familiares en Estados Unidos, así que tienen que usar su ingenio para conseguir todo lo que necesitan.