Macarena, directora del documental, creció sin sus padres. Con cuatro años tuvo que abandonar su país natal por su seguridad y vivió unos años en familia en Francia hasta que su madre decidió volver a Chile. A ella la llevaron a Cuba, donde vivió con otros 60 niños y 20 adultos en el ‘Proyecto Hogares’, un espacio creado para acoger a los hijos de los militantes que, en los años 70, regresaron a Chile a luchar por una sociedad mejor, en contra de la dictadura. Todos los recuerdos de infancia de Macarena son de aquella época, de los niños que, como ella, tenían unos padres que solo existían en cartas. Algunos de ellos, ya adultos, han entendido a sus progenitores. La mayoría no.