Júlia lleva toda la vida cosiendo vestidos para los gitanos de Gràcia. Cree que a los 80 años ya es hora de retirarse y, por eso, el vestido de novia de Maritxi será el último de su carrera. A través de este encargo conoceremos el oficio, la vida y el entorno de una mujer que adora su trabajo y es capaz de hacer auténticas obras de arte con el hilo y la aguja. Es la historia de una paya a quien las mujeres gitanas quieren y aprecian más que a nadie.