Constantin y Elena se han amado durante 54 años. Llevan una vida sencilla en un pequeño y pintoresco pueblo del noreste de Rumania. Si su riqueza espiritual se materializase, serían, por lo menos, reyes. La vida les ha enseñado a vivir felices y agradecer lo que tienen, y a nunca lamentarse por lo que no tienen. Así manejan su “reino” con optimismo, amor y afecto para todas las almas. Enriquecen cada momento de la rutina del día a día con historias, encantadoras conversaciones de ancianos sabios y, sobre todo, cantando. Su serenidad y espíritu son increíbles, en contraste con las pocas pertenencias que poseen. Constantine and Elena es una historia de amor agridulce donde lo “dulce” es el amor (después de 54 años de matrimonio), lo “agrio” es la falta de tiempo que queda para lo “dulce” (la avanzada edad), y la “historia” es el día a día. Una película sobre la forma pura y ancestral de vivir y amar. Una mirada cinemática, observacional y a veces voyeur a una forma de vida y a una vida en sí misma, ambas casi extinguidas. Ver tráiler